¿Qué es la catatonia?: Síndrome psicomotor

catatonia

La salud mental comprende gran cantidad de actividades las cuales van dirigidas a velar por el cuidado y bienestar mental de cada individuo, en donde se trabaja por la estabilidad física, mental y social, mientras se convive con algún tipo de enfermedad o trastorno. En pocas palabras, es atenderse a cada uno en cuerpo y mente siendo uno solo.

De tal forma, se han identificado diferentes tipos de complicaciones mentales en los seres humanos que afectan relativamente el desarrollo del hombre y mujer en sociedad. Entre ellas, se encuentran los trastornos neuropsiquiátricos, también conocidos como neurología del comportamiento, puesto que abarca una amplia gama de complicaciones tanto neurológicas como psiquiátricas y psicológicas al punto de alterar la conducta estándar del ser humano.

Así, las personas que presentan un perfil con trastorno neuropsiquiátrico cuentan con características similares entre los síntomas reflejados de tal manera que se pueden confundir uno con otro, por tanto, muestran mecanismos de programación y control mental con modificación neuro – comportamental.

Ahora bien, entre ello se encuentra el síndrome de catatonia, una enfermedad extraña que en resumidas cuentas presenta síntomas marcados como la rigidez corporal, por ejemplo, imagina que el paciente que sufre de catatonia permanece en una posición exacta de tal manera que aparenta una estatua de piedra viviente, donde puede respirar, ver, escuchar, sentir y oler, pero sus extremidades se encuentran paralizadas.

Pero la “parálisis” que se exhibe en el síndrome de catatonia no es causada por lesiones provocadas en la medula espinal o alguna otra razón por enfermedad adherida, es dado por la misma afectación neurológica que interfiere degenerativamente en la psiquis de cada persona.

Para ello, la catatonia se asocia con enfermedades mentales como la esquizofrenia en donde el control motriz de las articulaciones se muestra con repetitivos episodios de atrofia muscular o en su defecto impedimento al momento de hablar considerado como mutismo voluntario e inmovilidad excesiva de las expresiones faciales.   

Es impresionante como la mente puede controlar por sí misma las funciones, operaciones y estado físico del organismo sin que el Ser de la persona esté presente o al menos consciente de lo que está aconteciendo con ella misma. Impredecible son las razones por las que suceden las cosas y se resuelven en esta vida, no obstante, son casos en lo que se basa la humanidad para tomar como ejemplo, ser estudiados y encontrar una pronta solución por medio de tratamientos efectivos.

¿Qué es síndrome de catatonia?

Se conoce entonces que el síndrome de la catatonia hace parte de los trastornos neuropsiquiátricos, por lo que quiere decir que es una enfermedad caracterizada por que el control neurológico de la persona se apodera de cada partícula del organismo, sus acciones, forma de pensar, comportamientos, consciencia, emociones, estado afectivo, hasta forma de relacionarse con el entorno.

De hecho, existen películas las cuales están basadas en hechos reales en donde se da a conocer cronológicamente la historia del antes, durante y después de casos de pacientes que estaban en estado de catatonia, además de otras enfermedades con afectaciones mentales recluidos en un centro psiquiátrico, sin embargo, ninguna de las realizadas muestra la realidad de todos los pensamientos, ideas, sensaciones y sentimiento que por la mente de cada persona sufre.

En tanto, la enfermedad mental catatonia no discrimina edad ni sexo, ya que puede afectar tanto a niños, jóvenes, adultos, ya sean hombres o mujeres de cualquier raza. Terminología acuñada en el año 1868 a base de años de investigación documentada por un psiquiátrico alemán al tratar casos de personas donde manifestaban extraños signos neuromotores contundentes incluidos el mutismo, el exceso de negativismo sobre la vida, estereotipias o comportamientos obsesivos – compulsivos, catalepsia, verbigeración y alteraciones psiquiátricas como son los delirios o manía.

El concepto de catatonia ha sido transformado con el pasar del tiempo, casos clínicos analizados y finalmente generalizado bajo un cuadro sintomatológico que los pacientes presentan determinado como un proceso de degeneración mental dado por una serie de trastornos metabólicos que conducen a la demencia, es decir, la aparición del síndrome catatónico en personas con enfermedades mentales previamente diagnosticada.

Cabe destacar que al ser una enfermedad poco común en donde las anomalías físicas y mentales surgen paulatinamente, es desconocida la prevalencia de este alrededor del mundo, es decir que la patología abordada se trata a partir de las diferentes áreas que afecta el síndrome en el organismo, ya que esta acoge como sectores psiquiátricos, metabólicos, neurológico con posibilidad de infección e intoxicaciones, por lo que dificulta la unificación de la aplicación de métodos fármacos y tratamiento.

Así mismo, es importante resaltar que no se sabe a ciencia cierta la causa exacta que provoca comportamientos catatónicos, ya que pueden influir factores del ambiente que detonen la alteración motriz y conscientes, el cual impulsa al cuerpo por optar posturas poco convencionales. También, se puede dar por el consumo de sustancias químicas tóxicas psicoactivas con efecto inmediato sobre el cerebro.

Causas de la catatonia

A pesar de que se necesita que el sector de la salud enfoque sus investigaciones con el fin de ampliar información a profundidad sobre el síndrome de catatonia.

Del mismo modo, al tener en cuenta que es un problema ocasionado en la zona neurológica del ser humano, de tiene en cuenta las discrepancias en cuanto a la comunicación de los neurotransmisores del sistema nerviosos con las células y de ahí al resto del cuerpo. Por ende, los pacientes con el mencionado problema ostentan algún tipo de disfunción en alguna parte específica de la corteza parietal posterior derecha del cerebro, lo cual genera las diferentes molestias sintomatológicas.

A partir de lo anterior como efecto dominó, las demás funciones básicas se ven implicadas en el desgaste que emite el cerebro provocando una ruptura hormonal (alteraciones en la dopamina y otros sistemas neurotransmisores) y por ende emocional, ya que los pacientes con catatonia presentan bajos niveles de conexión en su estructura de la corteza cerebral, por lo que deja frágil a cualquier complicación severa.

Así mismo, existen causas biológicas potenciales las cuales se basa en la presencia de variaciones del lóbulo temporal como tumores cerebrales y los accidentes cerebrovasculares, fallos hepáticos y renales o incluso hipotermia severa, estrés postraumático, entre otras complicaciones crónicas.

Síntomas de catatonia

Para determinar un diagnóstico certero dado los síntomas fluctuantes, el paciente debe presentar al menos tres síntomas claves que representar el síndrome de catatonia tal como se ha mencionado su definición y efectos en el organismo anteriormente.

Como primera medida, el estado catatónico no se da a conocer de la noche a la mañana, por el contrario, da señales significativas tanto a niños como en edad adulta que previamente han sido diagnosticado previamente repetidos episodios psicóticos y/o alucinógenos, epilepsia con suministro de medicamentos neurolépticos, trastornos afectivos, o en su defecto esquizofrenia; el cual, se intensifican síntomas marcados. Por el contrario, tomo comienza con una sensación de “estar enfermo, aturdido, fuera de lo normal”.

Por consiguiente, con el fin de mejorar la identificación del síndrome de catatonia del hecho que no solamente detecta las anomalías psicomotoras, se evalúa a través de la escala de Catatonia de Bush Francis, el cual mide a profundidad cada uno de los síntomas presentados por el paciente, los antecedentes de este, la duración y persistencia de estos, con el fin de evitar confusiones.

Se destacan entonces los síntomas más comunes que presenta el síndrome de catatonia:

  • Manifestación de movimientos, posturas, muecas o voces repetitivos o como si fueran ritualizados, hasta el punto de imitar involuntariamente el mismo lenguaje corporal y/o verbal de otra persona al ser observada.
  • Los extremos hacen parte del día a día, por tanto, la persona tiene actividad motora excesiva a tal punto de quedar inmovilizado o rigidez muscular, es decir, muestra peculiaridades en sus movimientos voluntarios.
  • En cuanto a su psico, presenta negativismo extremo en forma de depresión con altos niveles de melancolía por lo que se identifican episodios de desorientación tiempo – espacio, ansiedad, trastorno de la personalidad.
  • Desconexión del medio donde la mirada queda fija al vacío sin parpadear, ya que su percepción del entorno se ha aislado, aunque con emociones intensas, poco controlable, vulnerable a autolesionarse por la agitación física que conlleva a modificaciones en el funcionamiento vital.
  • Resistencia a la motivación del acatar órdenes o por el contrario cumple automáticamente, ya que suele mantener postura rígida sin intención de ser movidos, al igual que su expresión vocal opta por callar sin emitir sonido alguno, rechazo del alimento.
  • Posiciones del cuerpo poco convencionales, impositivas y llamativos, en donde sigue un patrón conductual y cognitivo predeterminado, hiperactividad.
  • En resumen, el cuerpo se encuentra como en piloto automático.

Finalmente, durante el diagnóstico que realiza el psiquiatra, el paciente debe satisfacer al menos uno o mas criterios generales sintomáticos que predominan en el estado catatónico por un periodo de tiempo por lo menos de dos semanas.

Casos de la vida real

Se reportó en la ciudad de Bucaramanga – Colombia un caso de una mujer de aproximadamente de 34 años, con antecedentes familiares del trastorno de esquizofrenia e historial personal de una infancia tortuosa con rasgos de la personalidad temerosos a la sociedad.

La mujer, madre y “estable física y emocionalmente”, comenzó a sentirse irritada, triste, con ideas inconsolables e insomnio, tendencias suicidas próximas a una depresión, sin embargo, al pasar el tiempo aparecieron las alucinaciones complejas auditivas paranoicas además de ideas delirantes, recurrió sabiamente a hospitalizarse en una unidad de salud mental.

Sin recordar mucho de los hechos, la mujer comenzó a mostrar un comportamiento desorganizado y sin previo aviso, durante una visita que recibió, describieron que observaron a la paciente inmóvil por horas con posturas extrañas con apariencia incómoda. De tal manera se inició un tratamiento a base de Lorazepam.

La evolución mensual ha sido satisfactoria. La mujer continúa en seguimiento.

Cómo tratar la catatonia

Teniendo en cuenta que la variedad con la que se presenta la catatonia es inesperada, los tratamientos que se pueden aplicar dependerán en gran medida del cuadro patológico que el paciente experimente, con el principal objetivo de tratar individual e independiente un caso del otro.

A través del tiempo se han implementado diferentes métodos para tratar lo poco común que resulta ser el síndrome catatónico dado por la gran diversidad de manifestaciones clínicas que involucran las funciones motoras que desmejoran la calidad de vida del paciente, por ello, se procura evitar un final fatal mientras se manejen los síntomas evidenciados.

Para tal fin, como opción para controlar las alteraciones neurológica se establece un tratamiento basado en fármacos como lo son los benzodiacepinas, con antipsicóticos atípicos, entre otros medicamentos que pueden ser útiles en el control de los síntomas catatónicos a corto plazo.

Conjuntamente, el síndrome de catatonia puede hacer difícil la adecuación de una persona al medio, por lo que se recurre a terapia electroconvulsiva, conocido por sus siglas TEC, siendo este un método terapéutico muy seguro y eficaz, de tal manera que se emplea la sinergia de los dos tratamientos mencionados con el objetivo de aumentar la efectividad de la rehabilitación, ya que funcionan bien juntas.

Sin embargo, el síndrome de catatonia se clasifica en tres tipos de los cuales dependerá la implementación correcta de un tratamiento que estabilice tanto las afectaciones neurológicas o desregulación autonómica, conductuales – cognitivas, motoras o de lenguaje y finalmente las psiquiátricas:

  • El tipo no maligno, hace referencia las características básicas mencionadas anteriormente,
  • El tipo delirante, se refiere a síntomas maniacos y un cuadro patológico psicótico de demencia.
  • El tipo maligno, incluye a la catatonia letal, con intensidad crónica fluctuante de repetitivos episodios.

De igual forma, al fin y al cabo, se está tratando a un ser humano lleno de sentimientos y emociones atrapado en una complicación que intenta sobrevivir, por ende, se puede desarrollar terapias ocupacionales en función al estimulo del paciente de manera que se aplique la psicoterapia educacional suministrando información sencilla del entorno, estrategias del cómo comportarse y prevenir decaídas en fases catatónicos.

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