Cuando tengas un mal día, ¿Qué hacer?

que hacer cuando tengas un mal dia

Cuéntame, ¿Cómo estuvo tu día? No reprima tus sentimientos y hazlo con todo el detalle de los hechos. Aunque parezca un poco raro para ti contar como va tu día, todas las personas necesitamos ser escuchados, desahogarnos por muy mal o muy bien que se ha desarrollado tu mañana, tarde y/o noche.

Ahora bien, cuando otra persona realiza la preguntan cliché de ¿Cómo estás? Nos limitamos a responder como en si se estuviera en piloto automático con un simple “bien”, con tal de evitar, ocultar u simplemente no continuar con la carga de todo lo que se siente y se piensa en ese preciso momento a pesar de que un “bien” no alcance para definir el “todo” que te está aconteciendo. ¿Te ha pasado? De tal manera que solemos pensar “a esa persona no le interesa como estoy, no hace falta contarle” o un sinnúmero de ideas similares al respecto.

Pero, lo que no tienes en cuenta es que, aunque no te guste, es necesario soltar de cualquier forma todo aquello que te ha causado aflicción durante el día, y que mejor manera hablar.

Pues bien, ¿Qué significa tener un mal día? Cabe resaltar que cada persona tiene un significado completamente diferente sobre lo que es “tener un mal día”, por ejemplo, para algunas personas la lluvia suele ser un completo martirio si les toca ir al trabajo, tomar transporte publico o privado, incluso el hecho de que llueva, inmediatamente significa que ha tenido un mal día, pues no compagina con sus gustos y necesidades; mientras tanto, para otras personas, la lluvia puede alegrarles el alma desde el primer instante que tengan conocimiento de que lloverá.

Entonces, es relativo lo que conlleva a definir personalmente un mal día, del cómo te sentiste durante toda la jornada con altos y bajos, es decir, que influyen las personas que te rodeaste para alcanzar un estado negativo en tu día, algún suceso que te desmotivó en tus actividades matutinas, un error cometido por falta de atención, una noticia desalentadora, todo se complicó en el estudio o trabajo, incluso alguna otra razón que cambie a colores grises tu día de colores.

Pese a ello, al final la decisión de qué tanto te afecte el día esa situación negativa que ha influido para perturbar tu estado de ánimo y tranquilidad, depende exclusivamente de ti. Se mencionaron anteriormente algunos factores que llegan a ser la causa de que tu estado de ánimo cambie, ya sea por la influencia de personas a tu alrededor o por situaciones específicas.

Cuando tu día ha sido todo un desastre, existen personas que el agobio, estrés, angustia y ansiedad aumenta a tal punto de impedirle dormir adecuadamente por las noches o cerrarse mentalmente hasta tratar mal a las personas que se encuentran a su alrededor. Así, no todo el tiempo es necesario o se debe estar sonriendo, contento, alegre, está bien no estar bien, pero ¿Qué tan bueno es para tu salud permanecer por tanto tiempo en ese estado?

A veces, el mal día suele ser la acumulación de varios momentos grises de manera repetitiva en un conjunto de días, por lo que estalla sin previo aviso como un gran cansancio en un día más. Pero recuerda que no por el hecho de haber tenido un mal día, es sinónimo de que toda tu vida sea de esa manera.

Después de la tormenta, llega la calma. Hace parte de ser un buen navegante en el inmenso océano de la vida.

Con el fin de soltar aquella carga pesada del mal día que se ha tenido, es necesario buscar estrategias que ayuden a relajar el cuerpo y mente. Te recomendamos algunas alternativas del qué hacer cuando se tiene un mal día:

  • Busca a tus amigos. Sentarse con los amigos y hablar de cualquier tema es una de las fuerzas más poderosas y necesarias que existen en la vida, pues de alguna manera sientes como al compartir con personas que aprecias te reinicia la mente. Entonces, si has tenido un mal día, reúnete con tu amigo más cercano, cuéntale como te sientes y luego intenta no pensar en todo lo que consideres que haya sido malo en tu día, también puedes reír de otros temas de conversación que tengan en común, salir a comer o simplemente compartir tiempo en compañía.
  • Tiempo de calidad contigo mismo. Si estás tan abrumado por el transcurrido día, pasar tiempo contigo mismo es una opción para calmarte y comenzar nuevamente. Sal de tu casa para caminar al aire libre ya sea en un parque o al mar, lee un libro, mira una película o serie favorita que has estado aplazando por falta de tiempo de los últimos días, ve de comprar o simplemente ver vitrinas de un centro comercial, cocina o pide tu comida favorita. En resumidas cuentas, consiéntete ya que es una forma de motivarte a seguir adelante.
  • Ejercicio para la mente. El cuerpo, la mente y el espíritu han estado conectado desde el primer momento que llegamos a este mundo, pero con el tiempo dicha trilogía se comienza a separar por los afanes del día a día olvidando cuidar de ello, por tanto, que el mal día sea una excusa para atenderlo incluyendo ejercicio físico de tu preferencia y realiza actividades de meditación para que tu mente se conecte plenamente con la actividad física, te aseguramos que al terminar de la sesión, tanto tus emociones como cuerpo se sentirán tan bien que iluminarán tu espíritu.
  • Sé agradecido. Si bien, el mal día puede traer consigo momentos incómodos es momento de cambiar tu rutina inmediatamente, respira profundamente y escucha tu música favorita, escribe como te sientes para identificar la verdadera razón que alivie el estrés. Agradece que tienes salud, tienes vida. La actitud positiva es el primer paso para dejar atrás haber despertado con el píe izquierdo ¡Sonríe!

Recuerda que todos los días es un nuevo comienzo, lo malo que pasó ayer no debe ser peso para vivir el hoy. No te rindas.

Quizá te interese:

¿NECESITAS AYUDA?

Déjanos tus datos y uno de nuestros especialistas te llamará, consulta gratis.


Pin It on Pinterest

whatsapp-en-linea whatsapp-en-linea