¿Cuándo no te quieren es mejor alejarse?

Antes de comenzar, es preciso reflexionar sobre lo que tu mente está pensando y tu corazón está sintiendo, entonces ¿Qué tan bajo se encuentra tu autoestima y el amor que te regalas a ti mismo/a para permanecer en un lugar o con personas que en definitiva NO TE QUIEREN? ¿Qué tan necesitado de afecto estás para seguir en ese estado sin hacer o decir algo? ¿Dónde está tú carácter?

Para tener relaciones sanas, es necesario tener conversaciones incómodas, lo anterior aplica para todo tipo de relaciones donde quieras fortalecer la confianza y vínculo con los demás, en ese sentido, la relación que uno tiene consigo mismo hace parte de dicho contexto, ya que, para mantener un bienestar emocional estable durante las relaciones, primero se debe cuidar de la salud mental propia.

Entonces, cuidar de nuestra salud mental implica fomentar las herramientas, las estrategias y encontrar actividades que facilitan el entendimiento de nuestras emociones y sentimientos que aparecen en un determinado momento, de tal manera que se posibilite la gestión asertiva de ellas para su próxima expresión a la sociedad, es decir, cuando una situación no resulta como esperamos, ¿De qué manera reaccionas?, cuando hemos sido rechazados románticamente por una persona ¿Qué hacemos luego de sentir un conjunto de emociones desmotivadoras?, o en este caso, cuando por fin se comprende que una persona no te quiere ¿Qué se debe hacer?

Al fomentar día a día la autoestima, el autoconocimiento y el autoconcepto, nos permite construir límites que estructuran nuestra personalidad para ser dueños de nosotros mismos como seres que se responsabilizan por sus actos y sentimientos, siendo capaces de organizar los pensamientos en función de tomar la mejor decisión coherente para el propio bienestar tanto emocional como mental, ya que de esa manera somos claros con nosotros mismos con lo que realmente se desea, se quiere y se necesita.

Por ejemplo, si te encuentras en una relación sentimental, supongamos que la primera vez que mantuvieron relaciones sexuales, tu pareja al día siguiente se desaparezca por completo, sin un mensaje de texto, una llamada, completamente ignorado/a aún que tu hayas quien intentó iniciar la conversación, ¿Cómo te sentirías? ¿Olvidado/a, usado/a? Comienzan el sinfín de preguntas como ¿Qué está pasando? ¿Qué hice? Al día siguiente, regresó como si nada, extraño, ¿No? Si bien todas las personas tienen ocupaciones, pero ¿A tal punto? Es momento de establecer un límite contigo mismo/a para la relación, haciéndole saber a tu pareja de manera asertiva cómo te sentiste en ese día que no se hablaron sin previo aviso, para que no se repita la sensación de malestar que se causó. Listo, ¡Límite establecido!

Los límites permiten que no nos causemos daño, determinas lo que queremos y lo que no en nuestras vidas, los lineamientos de la manera en cómo se pretende vivir en el hecho de comprender que somos valiosos respetando un acuerdo propio.

Ahora bien, teniendo un poco claro sobre lo que se debe tener en cuenta en lo que implica entablar una relación sentimental, de amistad o para entender el tipo de relación que llevas con tu familia o en el área laboral, es subjetivo el pensar que no te quieren, pues el hecho o la acción de “querer” es más que sentir cariño hacia algo o alguien.

¿Cuál es tu forma de querer a una persona? Algunas personas demuestran querer a otra por medio de todo tipo de atenciones, detalles, cariño físicos o muestras de afecto en público, regalando momentos positivos y de apoyo, halagando, agradeciendo y valorándole como persona, mientras hacen tiempo para compartir; por otro lado, existen personas más pasivas poco afectivas, pero al momento de dar a conocer que otra persona le importa o le quiere, es sincero, de corazón, así sea una vez al año.  

Claramente aquellas acciones detallistas que tienes con las demás personas puede que no sean los mismos actos que ellas tendrán contigo por mucha esperanza que así tengas, pues un día te dirán que no te pidieron que lo hicieras, pero independientemente de ello a ti te nació hacerlo y serlo. No está mal demostrar que quieres o te importa una persona, siempre y cuando nunca olvides tu valor y amor propio. Si vas a querer a alguien, hazlo bien, sin olvidarte de ti ni desconectarte de la realidad.

Pero ¿Cómo saber que no me quieren? Las señales, las banderas rojas, las advertencias u otros comportamientos de las demás personas que tienen hacia ti, suelen ser fáciles de detectar cuando tienes presente lo que mereces, cuando te das el valor que tú mismo te estableces como ser humano valioso bajo un camino forjado de autoestima, autoconocimiento y autoconcepto.

Es decir, es subjetiva la manera en cómo las personas se comportan para demostrar su afecto, pero cuando no te quieren en definitiva existen personas que directamente te lo hacen saber con palabras o con acciones concretar, por ejemplo:

  • Sientes que estas mendingando tiempo.
  • No corresponde en tus ideas o decisiones.
  • ¿Tienes opinión? Pues no la valora, te menosprecia.
  • Si necesitas de el/ella, no está.
  • No suele tener detalles ni atención contigo.
  • No presta atención a lo que dices.
  • No valora ni agradece por los detalles que tienen hacia el/ella.
  • No te sientes cómodo/a con algunos comentarios que hace sobre ti.
  • Sientes que no eres tú mismo cuando estas con la otra persona.
  • Los desacuerdos conllevan a discusiones seguidamente.
  • No se interesa de tus cosas, por lo que no recuerda sobre hechos importantes que has mencionado.
  • Su cariño hacia ti ha disminuido considerablemente.
  • No respeta que necesitas espacio o te encuentras ocupado.

En cualquiera que sea el caso donde ya no te sientas agradable, no te mientas, todos tenemos sensaciones cuando las relaciones no andan bien, mejor aléjate de donde no te quieren, no fuerces las situaciones ni obligues a personas a quererte. Date valor y amor propio.

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