Cómo hacer un proyecto de vida

La vida pasa tan acelerada que si acaso nos detenemos a mirar la fecha de hoy con tal de tener claro qué día estamos viviendo ¿No te ha pasado? Eso de que te levantas a seguir con la misma rutina del día anterior siguiendo un patrón de comportamiento mientras vives el día a día a esperar que llegue la noche sin percatarte de lo que realmente estás haciendo con tu vida y para ella.

Si bien, al llegar a cierta edad nos hace reflexionar en todos los momentos que hemos experimentado, las personas que han pasado por nuestro camino, los errores cometidos, las posibilidades y oportunidades ya sean tomadas o rechazadas, las señales vistas, entre otros aspectos que nos hacen entender la dirección con la que se llevado nuestra existencia y hacia donde queremos conducirla con el fin de alcanzar el propósito de nuestro vivir.

Pero ¿Acaso alguna persona sabe cuál es su propio propósito de vida en el primer momento en que nacemos? Claramente, llegamos a este mundo como una hoja de papel en blanco en donde las experiencias y el constante roce con el mundo nos va forjando los ideales, el camino a seguir, las decisiones que se toman para satisfacer gustos, necesidades, deseos y/o impulsos, en definitiva, aquello que mueve nuestra alma, mente, y cuerpo. Siendo así, el propósito está dentro del proyecto de vida para ser efectuado.

Se debe tener coherencia con lo que se piensa, siente y se hace.

Dicho lo anterior, con el pasar del tiempo al adquirir conocimientos gratificantes ya sean positivos o negativos, vamos centrando nuestras energías sobre un objetivo especifico del tal manera que se alcance la meta esperada en un determinado tiempo, por ejemplo, al comenzar la escuela desde la primaria, la meta final sería llegar a la graduación de ultimo año y para cumplir dicho objetivo es necesario de una serie de pasos, tareas y actividades para poder cumplirlas año tras año, en ese momento se convierte en un proyecto de vida a un plazo determinado.

De la misma manera en cómo la vida es cambiante, va evolucionando y transformándose al igual que nosotros mismos como personas conscientes, dicho proyecto no va en línea recta, por el contrario, tiene altas y bajas que requieren ajustes por nuestra parte para que se adapte al mundo y/o a nosotros.

Entonces, conforme a los años pasar, la forma es cómo dirigimos el rumbo de nuestro propio barco que conducimos llamada “vida”, puede tomar diferentes rumbos, atravesar enormes tormentas que dificulten el camino, hasta afectarse un poco, perderse entre el infinito mar, pero mientras se siga navegando existe la esperanza de llegar al destino que tanto se anhela.

¿Qué es un proyecto de vida?

Se mencionó sobre el propósito de vida, sin embargo, te puedes estar preguntando ¿Qué es eso realmente y por qué tiene relación con la importancia del tener un pro? Pues bien, el propósito de vida es aquella actividad que se haría repetitivamente sin cansarte considerada fundamental como significado transpersonal, para alcanzar la meta final planteada de manera individual, lo cual conlleva al estado pleno de bienestar, felicidad, tranquilidad, incluso paz.

En ese sentido, el propósito de vida es aquello que encuentras propio para hacer, sentir y ser, no de una manera profesional, sino que te da plenitud individual ante cualquier otro ser humano, pues es “Eso” que te identificas a partir de tus patrones de comportamiento, conducta, acciones y sentimientos, lo cual concreten los lineamientos a llevar a cabo para cumplirlos.

A partir de dicho orden como seres humanos conscientes de nuestra existencia en un mundo efímero, lo más coherente sería plantear un proyecto de vida basado en el propósito que previamente se descubre, aunque cabe resaltar que no siempre ocurre de esa manera, ya que solemos olvidarnos tanto de nosotros mismos como de la meta final durante el camino, pues nos distraemos con el dejarnos llevar por la corriente y el ruido del mundo que nos impide disfrutar de nuestro propio proceso, nuestros errores, correcciones, lo bueno y lo malo.

De hecho, el proyecto o plan de vida consiste en el sentido por medio de la orientación que queremos para nuestra vida, es decir, los diferentes lineamientos a seguir para alcanzar el objetivo planteado, de tal manera se pueda cumplir juntamente con el propósito de vida.

Por ejemplo, cuando descubrimos que nuestro propósito de vida es la comunicación motivacional por que es aquello que vocacionalmente nos nace desde el corazón sin importar todas las incertidumbres, el proyecto de vida de esa persona puede estar basado en brindar su conocimiento de cualquier manera posiblemente existente (ya sea por blogs, charlas, conferencias, redes sociales, entre otras formas) para ayudar a las demás personas a aumentar su autoestima, su motivación y crecimiento personal. Entonces las actividades que desarrollará en su proyecto de vida girarán en torno a su propósito de tal manera que será su forma de disfrutar de su propia decisión de vida.

Entonces, el proyecto de vida son todas aquellas actividades, sueños, ideas, pensamientos, anhelos, deseos, conocimientos, para darle sentido a nuestra misión que tenemos en la existencia de nuestro paso por la tierra, en un tiempo determinado, ya que éste puede variar de etapas, fases, y plazos dependiendo del crecimiento personal que se empeñe de manera individual.

¿Por qué hacer un proyecto de vida?

Si bien el futuro es incierto y todo ser humano tiene un grado tanto de incertidumbre como de riesgo en su propia vida, realizar un proyecto de vida funciona camino multidireccional donde se abren las puertas a nuevas posibilidades, alternativas y situaciones guiada por pautas que llevan al crecimiento integral de la persona.

Por ejemplo, una persona puede consolidar dentro de su proyecto de vida el brindar su ayuda a niños pues en sus antecedentes siempre quiso tener a un adulto responsable que los guiara por el buen camino, entonces, las decisiones que ha tomado la persona lo llevan por senderos que al principio no tiene mucha relación sobre brindar su ayuda a niños, pero si brindar su ayuda a otras personas que estas tendrán en cuenta a los niños. Los caminos de la vida son misteriosos y funcionan de manera inesperada.

Claramente, el anterior ejemplo puede que no tenga un poco de sentido, comenzar con una idea en la cabeza y luego terminar haciendo otra, pero todo aquello que hagamos en esta vida se relaciona con nuestro propósito y proyecto, simplemente es tener presente nuestro norte para no perdernos en el camino.

Resulta que elaborar un proyecto de vida nos sirve para conocer lo que somos, nuestras capacidades, aquellas fortalezas y debilidades que solemos olvidar de vez en cuando, los miedos y súper poderes que intentamos evadir, entre otros aspectos personales que nos hacen únicos, de tal manera que determinemos un plan fundamental sobre la forma en cómo llevar nuestra propia existencia que nos lleven al desarrollo personal en todos los ámbitos de nuestra vida.

En ese sentido, se inicia una inmersión de auto conocimiento el cual nos lleva a considerar diversas variables personales, en donde logramos determinar nuestras propias necesidades a mayor grado de importancia equilibrando la priorización de los objetivos que queremos alcanzar, pues intentamos que coincidan con las expectativas y la percepción que recibimos del entorno.

Así, el proyecto de vida nos sirve para construirnos tanto personalmente como en la manera como nos moveremos en el mundo mientras nos adaptamos a la evolución constante del entorno cuando crecemos internamente dada las situaciones que enfrentamos y los pasos que se dan para ello.

Pasos para elaborar un proyecto de vida

Dado que la vida es cambiante y nos encontramos en desarrollo personal continuo, la elaboración de un proyecto de vida se basa del propósito que se quiera cumplir durante la existencia en este mundo, por tal motivo, para elaborar dicho plan es necesario comenzar a descubrirte en el conocimiento propio, a partir de ahí, un nuevo capitulo en tu vida será abierto siempre y cuando tengas la plena disposición de Ser y hacer:

  1. Piensa antes de actuar, es decir, aterriza las expectativas que tienes a tal punto que con tus propios medios tengas plena consciencia que puedas conseguir lo que te proyectas, por ejemplo, si la única forma de alcanzar eso tan deseado es teniendo mucho dinero, entonces la frustración a corto plazo puede tocar tu puerta y sentirte derrotado. Para ello, plantea detalladamente para no olvidar el motivo principal pro el que comenzaste.
  2. Nunca olvides tus principios, valores, enseñanzas, ni de dónde vienes, pues hacen parte de tu historia que dirige tu rumbo hacia dónde vas. Entonces, ten claro tu importancia como persona integral para no perderlos durante el camino.
  3. Mantén en equilibrio tus necesidades y deseos, realiza un listado de las más prioritarias que vayan acorde al paso anterior, de tal manera que prevalezcan sólo 3 de ellas para no saturarte.
  4. Una vez planteado tus objetivos y valores, es momento de ponerte en marcha determinando diferentes actividades, estrategias, métodos y tareas en cómo serán llevadas a cabo para cumplir paso a paso lo plasmado por tiempos establecidos, es decir con fechas, pues una vez establezcas un plazo límite, pasará de un pensamiento a un acto real.
  5. Sin anticiparte, reflexiona sobre las personas que se encuentran en tu círculo cercano y si están de relleno o realmente te aportan positivamente en tus días las cuales te impulsan para ser mejor persona cada día.
  6. Recuerda que cada persona tiene su propio tiempo de vida, cada uno va a su propio ritmo para hacer lo propuesto y de ese modo alcanzar sus objetivos, entonces con calma focalízate en aplicar día tras día tu propio plan de vida con tal de que lo que aspiramos ser y hacer tenga sentido para nosotros a medida que pase el tiempo.

Cabe resaltar que nuestro propio proceso de maduración personal hace que el plan previamente planeado se vea redireccionado, por lo que no hay de qué alarmarse, siempre y cuando mantengas presente el aprendizaje obtenido a través de los años, tu esencia que te hace inigualable.  

Tips para antes de comenzar a hacer un proyecto de vida

El proyecto de vida comienza desde que somos niños y tomamos el primer contacto con el entorno que nos rodea, pero se va afianzando con el pasar el tiempo cuando fortalecemos nuestro propio concepto, valor y autoconocimiento, por esa razón, el plan de vida puede elaborarse en cualquier etapa de la vida cuando se quiera tomar una dirección acorde y consciente de nosotros mismo.

Aunque creamos que tenemos las cosas claras, recuerda que no siempre lo estarán, pues no todas las personas tienen su vida resuelta por mucho dinero que tengan. Hoy estamos aquí, ¿Mañana en dónde? Por eso, intenta adaptarte cuando tu plan se ve interrumpido por diferentes circunstancias con tal de sacarle provecho al momento.  

El proyecto de vida no se trata simplemente de organizar tu día en una agenda haciendo una lista de tareas pendientes donde al final del día te sientas satisfecho por haber marcado todo como “hecho”, al contrario, implica crear el habito mental de adoptar una posición consciente entre lo que soy, lo que quiero ser, para donde voy, y en dónde estoy. Entonces, reacciona.

Recuerda estar presente en tu realidad, pues a pesar de que te encuentres pensando en el futuro, en llevarlos a cabo y cada proceso para hacerlo, es necesario que vivas tu hoy, cada momento, experiencia, vivencia y aventura nueva que las circunstancias te lo permitan.

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